Quimsa ganó en suplementario y llevó la final a un quinto partido con una respuesta clave desde sus quintetos. Las formaciones con Solanas, Meyinsse y Lema cambiaron el ritmo de un juego que Gimnasia llegó a dominar por 16 puntos.
Autor:Pablo Tosal (ptosal@pickandroll.net)
Lectura central de Gimnasia
La diferencia con el Juego 3 es enorme. En el tercer partido, Gimnasia había sido una topadora porque su quinteto estrella rompió todo. Esta vez, esa formación siguió siendo positiva, pero ya no fue demoledora.
El quinteto:
Chacón · Carrasco · Horton · Rivero · Cosolito en el Juego 3 había ganado: 44-21 en 15:56 En este partido ganó: 22-20 en 10:59
Siguió siendo un buen quinteto, pero dejó de ser el quinteto que destrozaba el partido. Sus números fueron correctos: 22 puntos ORTG: 123.0 DRTG: 108.0 NET: +15.0 6/8 en dobles 3/10 en triples 6 asistencias 1 pérdida
El ataque funcionó, pero la defensa ya no controló igual. Quimsa le anotó 20 puntos en casi 11 minutos. Ese es el primer dato clave: Gimnasia no perdió porque su mejor quinteto fue malo, sino porque ya no pudo ganar por paliza con él.
El quinteto de control defensivo
La segunda formación más importante fue: Cisneros · Dato · Toretta · Carabalí · Grun
Jugó 10:26 y ganó 16-12. Fue un quinteto defensivamente fuerte: DRTG: 75.6 3 robos Quimsa: 2/10 en dobles 5 pérdidas
Pero tuvo un problema ofensivo claro:
16 puntos ORTG: 91.3 1/8 en dobles 3/8 en triples 5/8 libres
Defendió bien, pero atacó con poca eficacia. Le dio sostén a Gimnasia, no dominio.
La formación que sostuvo, pero no lastimó
El quinteto:
Chacón · Cisneros · Dato · Carrasco · Rivero Jugó 6:56 y empató 8-8. Fue un tramo de sequía para los dos: ORTG: 62.1 DRTG: 62.1 3/9 en dobles 0/3 en triples 1 asistencia
Defensivamente cumplió, pero ofensivamente no generó nada. En un partido que se fue a suplementario, casi siete minutos empatados 8-8 pesan muchísimo: no te hunden, pero tampoco te permiten sostener una ventaja grande.
El mejor tramo corto
La mejor formación puntual fue: Cisneros · Dato · Toretta · Rivero · Grun Jugó 3:24 y ganó 9-2. Fue el tramo más dominante de Gimnasia: ORTG: 150.0 DRTG: 33.3 NET: +116.7 3/4 en dobles 1/1 en triples 4 asistencias
Ese quinteto hizo todo bien, pero jugó poco. Es una señal positiva, no una estructura de volumen.
Dónde se explica que Gimnasia se haya quedado
El dato más revelador es este: Los tres quintetos más largos: Gimnasia 46 - Quimsa 40 Resto de los quintetos: Gimnasia 28 - Quimsa 37
Ahí está el partido. Gimnasia tuvo estructuras principales competitivas, incluso positivas. Pero cuando salió de ellas, empezó a perder pequeños parciales. No hubo un solo quinteto largo destruido, sino una acumulación de tramos cortos negativos.
Ejemplos:
Chacón · Cisneros · Dato · Carrasco · Carabalí Perdió 2-5 en 3:13.
Chacón · Cisneros · Dato · Toretta · Carabalí Perdió 3-5 en 2:24.
Dato · Carrasco · Horton · Rivero · Grun Perdió 0-6 en 1:34.
Dato · Horton · Toretta · Carabalí · Grun Perdió 0-4 en 0:47.
Son muestras cortas, pero en un partido de suplementario se vuelven decisivas. Gimnasia no perdió por una formación que se cayó durante 12 minutos. Perdió por una suma de micro parciales.
Puntos fuertes
Defensa competitiva
Gimnasia sostuvo a Quimsa en 77 puntos en 45 minutos, con un DRTG aproximado de 94.6. No es una mala defensa. De hecho, forzó 15 pérdidas y robó 8 pelotas.
Rebote ofensivo
Gimnasia tomó 11 rebotes ofensivos, contra 6 de Quimsa. Ese dato le dio segundas oportunidades y ayudó a compensar una noche ofensiva floja.
El quinteto top siguió siendo útil
La formación con Chacón, Carrasco, Horton, Rivero y Cosolito no fue la topadora del Juego 3, pero siguió siendo positiva. Ganó 22-20 y tuvo buena circulación: 6 asistencias y apenas 1 pérdida.
Puntos débiles
La ofensiva se cayó fuerte
Gimnasia venía de anotar 76 en 40 minutos. Ahora hizo 74 en 45 minutos. El rating ofensivo bajó a 91.4, muy lejos del nivel del Juego 3.
Los porcentajes explican bastante:
17/39 en dobles, 43.6% 9/35 en triples, 25.7% 13/18 libres, 72.2%
El triple fue un problema: 9/35 es demasiado bajo para sostener una ventaja grande.
El quinteto estrella no dominó como antes
En el Juego 3 había sido +23. Ahora fue apenas +2. Esa diferencia cambia toda la historia.
Quimsa encontró una manera de sobrevivir a esa formación. No la anuló del todo, pero evitó que definiera el partido.
Demasiados tramos sin gol
Gimnasia tuvo varios quintetos que anotaron 0, 2 o 3 puntos. En una noche de baja eficacia, esas sequías fueron el camino por el cual Quimsa volvió al partido.
Conclusión
Gimnasia perdió un partido que tenía controlado porque no pudo sostener ofensivamente lo que había sido su gran ventaja en el Juego 3. Su quinteto estrella con Chacón, Carrasco, Horton, Rivero y Cosolito siguió siendo positivo, pero pasó de arrasar 44-21 a ganar apenas 22-20.
La defensa no fue el problema principal. Gimnasia forzó pérdidas, ganó el rebote ofensivo y mantuvo a Quimsa en un partido de bajo rating. El problema fue que el ataque se secó: 74 puntos en 45 minutos, 25.7% en triples y demasiados microtramos sin producción.
En síntesis: Gimnasia no se derrumbó por una sola formación, sino por acumulación. Sus quintetos principales fueron competitivos, pero las rotaciones cortas perdieron pequeños parciales que terminaron siendo enormes. En un partido que se definió en suplementario, esos minutos de sequía explican cómo una ventaja de 16 pudo transformarse en una derrota.
Lectura central de Quimsa
Quimsa ganó un partido extraño: no tuvo una ofensiva brillante, perdió muchos minutos con sus quintetos de mayor volumen, pero encontró la formación justa para cambiar el eje del partido.
El dato más importante es este: Johnson · Orresta · Solanas · Lema · Meyinsse Jugó 7:14 y ganó: 20-11
Fue el quinteto que más claramente explica la remontada. Sus números:
ORTG: 156.7 DRTG: 92.6 NET: +64.1 5/7 en dobles 2/4 en triples 4/4 libres 2 asistencias 1 pérdida
En un partido de tanteador bajo, hacer 20 puntos en 7 minutos fue determinante. Ese quinteto tuvo todo lo que Quimsa no había tenido en el Juego 3: eficacia, agresividad y capacidad para castigar de varias formas.
Los quintetos de mayor volumen fueron negativos
Esto es lo más interesante: Quimsa ganó a pesar de que sus dos formaciones más usadas terminaron abajo.
La más utilizada fue: Johnson · Freeman · Robinson · Lema · Figueredo Jugó 11:21 y perdió 13-18. Fue una formación trabada:
ORTG: 66.2 DRTG: 87.2 NET: -21.0 2/7 en dobles 1/6 en triples 5 pérdidas
Defendió aceptablemente, pero ofensivamente no funcionó. En casi doce minutos hizo apenas 13 puntos.
La segunda formación de mayor volumen fue: Johnson · Freeman · Orresta · Robinson · Lema Jugó 9:50 y perdió 19-21. Atacó mejor, pero sufrió mucho atrás: ORTG: 99.0 DRTG: 114.1 NET: -15.1 6 pérdidas Gimnasia: 4/9 en triples
Es decir: Quimsa no ganó desde su estructura más estable. Ganó porque encontró variantes que cambiaron el ritmo.
Las formaciones que dieron vuelta el partido
La clave estuvo en los quintetos con Solanas y Meyinsse bien rodeados.
Además del 20-11 de Johnson, Orresta, Solanas, Lema y Meyinsse, hubo otros dos tramos muy importantes:
Ahí está la explicación más fuerte del partido. Gimnasia había llegado a tener control y ventaja, pero Quimsa encontró una combinación de energía, tiro y defensa que cambió el desarrollo.
Lema fue una pieza estructural
Sin tomarlo como estadística individual pura, sino como impacto de quintetos, el dato de Lema es muy fuerte.
Con Lema en cancha, Quimsa terminó: 75-63 a favor
Sin Lema: 2-11 en contra
Es una diferencia enorme. Lema estuvo en casi todas las formaciones positivas y también en las que sostuvieron el cierre. Su presencia parece haber sido clave para ordenar la estructura, dar tamaño, lectura y equilibrio.
También fueron muy positivos los cortes de:
Meyinsse: +10 en 23:49 Solanas: +8 en 15:18 Orresta: +8 en 20:51
La remontada y el suplementario se entienden mucho mejor desde esas combinaciones.
Puntos fuertes de Quimsa
Eficacia de dos puntos Quimsa tiró: 20/38 en dobles, 52.6%
Después del Juego 3, donde había tenido un ataque muy bajo, este dato fue una mejora importante. No fue una noche ofensiva de alto vuelo, pero sí consiguió mejores finalizaciones.
Llegadas a la línea Quimsa lanzó 26 libres y convirtió 19. 19/26 libres, 73.1%
En un partido de suplementario, ese volumen fue decisivo. Gimnasia lanzó 18. Quimsa encontró una manera de sumar cuando el juego se trabó.
Defensa en los tramos decisivos
Aunque Gimnasia anotó mucho con algunas formaciones, Quimsa cerró el partido con un DRTG global de 91.5, muy competitivo. La defensa no fue perfecta, pero fue suficiente para sostener la remontada.
Puntos débiles
Demasiadas pérdidas Quimsa perdió 15 pelotas. Ese es un número alto, sobre todo para una final. Sus dos quintetos más largos tuvieron: 5 pérdidas 6 pérdidas
Ahí estuvo buena parte de la razón por la que Gimnasia pudo sacar ventaja. El triple siguió bajo Quimsa tiró: 6/22 en triples, 27.3% No ganó por el tiro exterior global. Ganó porque metió los tiros justos en las formaciones indicadas, especialmente el quinteto de Johnson, Orresta, Solanas, Lema y Meyinsse, que hizo 2/4 de tres.
Los quintetos con Freeman quedaron negativos
Las dos formaciones con Freeman fueron las de mayor volumen y terminaron: 32-39 en contra
No significa una responsabilidad individual directa, pero sí marca que esas estructuras no le dieron a Quimsa el control del partido.
Conclusión
Quimsa ganó el Juego 4 porque encontró respuestas donde no las había tenido en el Juego 3. No fue una victoria de dominio sostenido, sino de resistencia, corrección y oportunidad. Sus quintetos de mayor volumen fueron negativos, pero las variantes con Solanas, Meyinsse y Lema cambiaron la noche.
El quinteto de Johnson, Orresta, Solanas, Lema y Meyinsse fue la formación decisiva: ganó 20-11 en 7:14, con enorme eficacia y un rating ofensivo de 156.7. A partir de ahí, Quimsa tuvo la energía que necesitaba para volver al partido.
La continuidad con el Juego 3 es clara: después de quedar seco ofensivamente en Comodoro, Quimsa necesitaba encontrar una formación que le diera gol y confianza. La encontró. Y en un partido donde Gimnasia llegó a sacar 16 puntos, esa aparición cambió la serie: no por dominio permanente, sino por golpear en el momento exacto.