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29/05/2026 09:53 | Liga Nacional

San Isidro obligado a responder

San Isidro y Lanús esta noche desde las 20.30 en el estadio Antonio Manno, se enfrentan por el segundo juego de la final por el ascenso. El Granate llega 1-0 arriba después de una victoria mínima, extraña y de cierre inverosímil, que le permitió robar la localía en San Francisco.
San Isidro obligado a responder

El Granate llega 1-0 arriba después de una victoria mínima, extraña y de cierre inverosímil, que le permitió robar la localía en San Francisco. Sani, en cambio, quedó obligado a reaccionar para evitar viajar a Buenos Aires con la serie 0-2 y con toda la presión encima.

El primer juego dejó una certeza: no hubo grandes distancias entre ambos, pero sí tramos muy marcados que explicaron el resultado.

Lanús encontró sus mejores minutos cuando juntó a Whitfield, Reinaudi, Franchino, Noblega y Merchant, una formación que ganó 28-24 y le dio volumen ofensivo. También fue clave el quinteto con Whitfield, Franchino, Noblega, Merchant y Henry, que defendió con enorme firmeza y dejó a San Isidro en apenas 4 puntos en más de seis minutos.

La presencia de Merchant volvió a ser decisiva para el equipo de Buenos Aires: con él en cancha, Lanús fue más equilibrado, más agresivo y más confiable en los dos costados. Del lado de San Isidro, el análisis dejó una señal muy clara: con Saglietti en cancha el equipo fue ampliamente positivo, pero sin él se secó ofensivamente.

La baja de Jerónimo Suñé sigue siendo un condicionante importante para el local. El escolta titular continúa afuera por la torcedura de tobillo y, en el mejor escenario, recién podría volver en los partidos en Buenos Aires. Esa ausencia le quita a San Isidro una pieza de orden, defensa y estructura en una serie que se juega posesión a posesión.

En el Juego 1, el quinteto base con Buchaillot, Lambrisca, Saglietti, Ortiz y Hooper no fue superado de manera contundente, pero perdió demasiadas pelotas. Las nueve pérdidas de esa formación fueron un dato pesado, sobre todo porque Lanús las transformó en robos, ritmo y confianza.

El otro foco de preocupación estuvo en los quintetos sin Saglietti, donde San Isidro produjo muy poco y quedó atado a ataques sin circulación. La formación con Buchaillot, Lambrisca, Mare, Diotto y Eydallín perdió 4-13 y fue uno de los tramos más determinantes del partido.

Para el Santo, la prioridad será cuidar mejor la pelota, sostener a Saglietti más tiempo en estructuras productivas y encontrar puntos sin depender de rachas aisladas.

Para Lanús, el desafío será repetir la solidez de sus quintetos más confiables y no caer en los pasajes donde pierde spacing o presencia ofensiva.

La serie todavía parece muy pareja, pero el margen emocional cambió. San Isidro juega con urgencia, Lanús con la chance de dar un golpe enorme.

Dirigirán Pablo Estévez, Ariel Rosas y Ariel Mukdsi, con televisación de Básquet Pass. El segundo punto no solo puede igualar la final: también puede definir el peso psicológico con el que ambos viajarán a Buenos Aires.