Instituto sostuvo su casa, le ganó a Quimsa 83-80 y emparejó 2-2 una serie de cuartos de final que ahora se definirá en un quinto juego en Santiago del Estero. El equipo santiagueño llegó a remontar una desventaja grande y puso el cierre al rojo vivo, pero la Gloria resistió el último apretón.
En el inicio del partido, Quimsa pegó primero y marcó una ventaja rápida desde Johnson, Lema y Figueredo. Se puso 0-5, obligó a Instituto a remar de atrás y recién cuando Garello y Monacchi encontraron tiros claros el local pudo acomodarse. Aun así, el primer cuarto dejó una alerta: la visita había entrado con más firmeza en el juego.
Promediando el segundo segmento, Instituto produjo el gran quiebre de la noche. Pasó a dominar desde Vildoza, Pomare, Schattmann y Whelan, y llevó el partido a una zona de control total hasta cerrar el primer tiempo 51-33. Ahí estuvo la causa de la diferencia: la Gloria defendió mejor la primera acción, corrió cuando pudo y castigó cada pérdida o mala selección rival.
Al cierre del primer tiempo, el boxscore ya mostraba que Instituto no dependía de un solo nombre. Terminó con 15/36 en triples, 41%, y con cinco jugadores anotando desde afuera con impacto real; Quimsa, en cambio, cerraría con 16 pérdidas y varias secuencias de apuro. En ese tramo también aparecieron tiradores de baja eficacia visitantes: Solanas terminó 0/2 de tres y Orresta 0/2, con fallos en pleno intento de sostener el segundo cuarto.
Cuando amanecía el tercer cuarto, Quimsa cambió la lógica del partido a pura agresividad. Robinson, Johnson y Figueredo encabezaron una remontada feroz que llevó el score de 53-35 a 53-46 y más tarde a 59-56. Instituto perdió claridad, empezó a entregar pelotas evitables y dejó de castigar en la pintura, por eso un partido que parecía quebrado volvió a quedar completamente abierto.
Promediando ese tercer tramo apareció el cruce obligatorio entre pérdidas y recuperos. Quimsa recuperó 10 balones y Figueredo fue decisivo con 5 robos, varios transformados en puntos o en posesiones cortas que alimentaron la remontada. Instituto también recuperó 13 y Copello terminó con 3, pero el impacto más fuerte de los robos estuvo del lado santiagueño cuando empezó a erosionar la ventaja de 18 puntos.
En el comienzo del último cuarto, la Gloria volvió a tomar aire con dos triples de Copello y otro de Whelan para escaparse 79-72. Pero Quimsa no se cayó: Johnson metió dos triples seguidos, Meyinsse sumó cerca del aro y Robinson clavó otro bombazo para dejarlo 83-80 a 38 segundos. Ese fue el momento emocional del partido, porque Instituto pasó de creerlo resuelto a sentir otra vez el peso del cierre.
En esa secuencia final también pesaron los tiradores de baja eficacia del local. Whelan terminó 2/7 en triples y Copello 2/6, y ambos tuvieron intentos fallados en el cierre que pudieron haber liquidado el juego antes. Del lado visitante, Robinson sí sostuvo la presión con 5/9 de tres, pero Quimsa pagó caro los vacíos previos de Solanas y Orresta y también la falta de una última ejecución limpia.
La síntesis final pasa por ahí: Instituto construyó una ventaja grande desde su juego colectivo, la perdió por errores y presión rival, pero tuvo resto para sostener lo último. Whelan hizo 18, Monacchi 14, Vildoza 12 con 9 asistencias y Copello 9 con triples muy pesados; Quimsa respondió con Robinson 22, Johnson 18 y Lema 13, pero su reacción no alcanzó para cerrar la remontada. La serie quedó 2-2 y ahora el quinto en Santiago encuentra a Quimsa con la ventaja de cancha, aunque ya no con ninguna comodidad.