Ferro cambió de escenario, no de carácter. En el Luis Conde de Boca, por el problema en el piso del Héctor Etchart derrotó a Regatas 90-75, se puso 2-1 en la serie de cuartos de final y recuperó el control del cruce. El cuarto punto será el viernes- Lezcano genio y figura.
En el inicio del partido, Ferro encontró antes el tono y se escapó rápido porque atacó mejor las ventajas iniciales. Lezcano y Torresi marcaron el pulso, y el local llegó a estar 16-5 cuando Gallizzi era casi la única respuesta correntina. Ese dominio inicial le permitió cerrar el primer cuarto 24-19, con una diferencia más ligada a la claridad que al vértigo.
Promediando el segundo segmento, Regatas amagó con volver desde su segunda unidad y desde una defensa más larga. Chiarini, Tello y Jaime recortaron hasta 31-29, aprovechando pérdidas de Ferro y un pasaje de menor precisión del local. Pero ahí apareció una de las claves del juego: Lezcano volvió a castigar, Torresi sumó desde la media distancia y Ferro se fue al descanso 40-33.
Al cierre del primer tiempo, el boxscore ya mostraba una diferencia estructural. Ferro iba camino a una noche de 56% en dobles y 52% en triples, mientras Regatas terminaba atado a una eficacia mucho más frágil, sobre todo en los tiros exteriores de sus complementos. Gramajo cerró 1/5 de tres y Aguirre 1/3, varios de esos intentos durante la persecución del segundo cuarto, sin conseguir cambiar el ritmo.
Cuando amanecía el tercer cuarto, el partido se quebró de verdad. Ferro pasó de 43-33 a 54-40 y luego a 63-51, con Lezcano y Torresi lastimando una y otra vez sobre una defensa que empezó a llegar tarde. Regatas tuvo un gran tramo de Corbalán, autor de 24 puntos, pero su producción quedó aislada frente a un rival que encontraba más de una vía de anotación.
Promediando ese tercer tramo también apareció el cruce obligatorio entre pérdidas y recuperos. Ferro terminó con 10 recuperos y Regatas perdió 16 pelotas, un dato que no fue decorativo: Lezcano, Martínez y Torresi robaron balones que terminaron en conversiones o en posesiones muy cortas. Del otro lado, Tello produjo 5 pérdidas y Gramajo 3, justo cuando el partido necesitaba administración y no apuro.
En el comienzo del último cuarto, Regatas ya estaba obligado a jugar al límite y no pudo sostenerlo. Corbalán metió un triple para acercar, pero Ferro respondió con Rodríguez, Gallegos, Defelippo y otra vez Lezcano para pasar de 70-58 a 80-62 y después a 86-68. Ahí estuvo el momento emocional del partido: cada intento correntino encontraba una respuesta inmediata y más pesada.
En ese cierre también quedaron expuestos varios tiradores de baja eficacia de Regatas. Gramajo terminó 1/5 en triples, Aguirre 1/3 y Ramírez Barrios 0/3, con muchos de esos lanzamientos llegando cuando el equipo necesitaba una posesión larga y precisa para bajar la diferencia. No alimentaron una remontada: consolidaron la sensación de que Ferro tenía el juego bajo control.
La síntesis final pasa por la jerarquía ofensiva y por cómo Ferro administró cada quiebre. Lezcano firmó 29 con 8/9 en dobles y 4/6 en triples, Torresi agregó 20 con 4/5 de tres, y el equipo repartió 18 asistencias para 90 puntos. Regatas dependió demasiado de Corbalán y no encontró compañía estable: por eso el 2-1 ahora tiene explicación táctica y emocional, y deja a Ferro llegando al viernes con la serie otra vez a su favor.