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23/03/2026 08:57 | Liga Nacional

La Gran Reconstrucción

Obras Basket dio vuelta un partido insólito. Atenas gobernó el primer tiempo con ventaja de 20 puntos y un juego sólido, pero el rockero apostó todo a su defensa, confundió al rival y metio un complemento de ensueño (44-18) para ganar el juego 73-67. El griego quedó muy complicado con la permanencia.
La Gran Reconstrucción

Obras volvió a ganar cuando más lo necesitaba: frenó la remontada de Atenas, cerró mejor las últimas posesiones y se impuso 73-67 para cortar una racha de tres derrotas seguidas y quedar octavo con récord 16-12. El cordobés, en cambio, quedó 9-20, siguió anteúltimo en zona de permanencia y empieza a mirar un cierre de fase regular cada vez más exigente, con apenas siete fechas por delante.

En el inicio del partido, Atenas fue el que encontró primero el tono porque lastimó con Sanders cerca del aro, con Purifoy atacando la primera ventaja y con Buendía entrando bien desde la rotación. Así construyó un 16-10 que no fue casual: Obras tardó en acomodar su selección de tiro, forzó triples tempranos y no consiguió continuidad ofensiva en un arranque donde el visitante jugó más cómodo.

Promediando el segundo cuarto apareció el quiebre más fuerte de la noche. Desde un 18-35, Atenas empujó la máxima hasta 26-47 y llegó al descanso 29-49, sostenido por Sanders, Purifoy y un pasaje donde castigó errores concretos de manejo del local. Ahí se dio uno de los cruces obligatorios del partido: Barral recuperó sobre Sanders para anotar el 20-35, pero enseguida Obras volvió a perder claridad, y Atenas siguió ampliando con posesiones mejor resueltas.

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Al cierre del primer tiempo, el boxscore ya mostraba una diferencia profunda que explicaba esa brecha. Obras apenas estaba 2/14 en triples hasta ese momento del juego, y la noche terminó en 8/33, con Inyaco 0/6, Brussino 0/3, Corum 2/6 y Barral 2/5. Atenas tampoco era brillante de afuera, pero encontraba otra estructura con Sanders en la pintura y un reparto más sano de decisiones, mientras el local se quedaba empantanado cada vez que intentaba salir solo con el tiro largo.

Cuando amanecía el tercer cuarto, Obras empezó a dar vuelta el clima con un parcial real y con otra lógica. Pasó de 31-49 a 39-52, luego a 44-52, más tarde a 49-54 y cerró el segmento 52-58. Ese empuje no nació de una ráfaga desordenada, sino de Zézular y Sabin produciendo en los momentos correctos: Zézular sumó para 33-49, clavó el triple del 36-49 y Sabin castigó con el 44-52 y el 52-55 para dejar abierto un partido que parecía roto.

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Promediando ese tercer cuarto también se vio el otro cruce clave entre pérdidas y recuperos. Obras terminó con 5 recuperos y 7 pérdidas, contra 5 robos y 6 pérdidas de Atenas, pero los robos locales llegaron en momentos más pesados: Barral recuperó sobre González para el 31-49 y Sabin forzó otra pérdida de Ferreyra en pleno intento visitante de sostener la ventaja. No fueron muchas pérdidas en volumen, pero sí influyentes en contexto, porque le dieron al local las posesiones necesarias para iniciar la reacción.

En el comienzo del último segmento, Obras completó la remontada. Del 52-58 pasó a 60-60, luego a 65-65 y, cuando el partido quedó en una bola, encontró las respuestas que Atenas ya no tuvo: el triple de Barral para el 65-63, el 66-65 de Delía, el bombazo de Corum para el 69-65 y finalmente el doble de Zézular para el 71-65. Ese fue el verdadero momento emocional del juego: no solo igualó, sino que obligó a Atenas a definir con tiros incómodos y apuro.

Al cierre, además, los tiradores de baja eficacia terminaron de marcar la diferencia. Obras ganó aun con una noche muy floja de varios perimetrales, pero Atenas no pudo aprovecharlo porque González cerró 4/13 en dobles y 1/5 en triples, Ferreyra 0/2 de tres y 0/2 libres, Zurschmitten 1/5 en dobles y 1/3 de tres. En el último cuarto, varios de esos intentos llegaron en plena reacción o cuando el partido pedía un golpe preciso, y no cambiaron el ritmo: lo frenaron y terminaron consolidando la remontada del local.

La Gran Reconstrucción

La síntesis final pasa por cómo cambió la calidad de las decisiones. Obras no ganó por volumen ofensivo ni por puntería general, porque terminó con apenas 24% en triples y 57% en libres, pero sí por rebote, por paciencia y por encontrar a Sabin y Zézular en los tramos determinantes: entre ambos sumaron 39 puntos y 15 rebotes. Atenas tuvo a Sanders como sostén interior y compitió durante tres cuartos, pero su 38% en dobles, su cierre más apurado y la imposibilidad de transformar la ventaja grande del segundo cuarto en control definitivo explican por qué se fue complicando un poco más en la parte baja.

PickndRoll
Foto: prensa Obras