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21/05/2002 12:29 | Argentinos en el Exterior

Lamas, Prigioni y Baldo son de primera

Hace un año el Luncetum, el equipo abanderado de la ciudad de Alicante, se fue de la máxima división del básquetbol español a la segunda categoría. Ayer, de la mano de tres argentinos (Julio Lamas, Pablo Prigioni...
Autor:Pablo Tosal

“Ha sido una gran fiesta, Alicante lo festejó mucho anoche”, señala un exultante Julio César Lamas, Técnico y uno de los principales artífices de este gran logro. “Tras el descenso del año pasado –continúa- queríamos tener otra oportunidad, hemos peleado duramente por ello y estamos de vuelta en la ACB, que era nuestro objetivo máximo”.

La temporada del Lucentum ha sido para enmarcar, ya que pese a realizar una fase regular únicamente correcta –finalizó tercero-, se impuso con autoridad en la Copa Príncipe y ahora ha alcanzado el ascenso gracias a unos incontestables 3-1 ante Ciudad de Huelva y 0-3 ante Ourense, equipo que dominó junto al Manresa la Liga Regular y al que borró del mapa en unos dramáticos playoffs. “Hemos logrado la excelencia, una temporada perfecta, algo que es realmente difícil de conseguir”.

“En la LEB no sube el que más partidos gana, sino el que se impone en los partidos que debe ganar”, señala Lamas. El técnico argentino achaca este logro a “la gran mentalidad que ha tenido el equipo en los momentos decisivos, pues éramos parejos al Ourense y la cabeza nos ha llevado al ascenso”. Para Lamas, la otra gran clave ha sido que “sabíamos que tendríamos que enfrentarnos a Manresa u Ourense, así que nos pasamos mucho tiempo intentando pulir nuestros defectos para plantarles cara; hemos mejorado mucho desde enero”.

Pablo Prigioni, un cordobés de 25 años que suma tres temporadas en España, volvió a resultar clave. Sumó 13 puntos (4-4 dobles, 0-3 triples y 4-7 libres), ocho asistencias, cuatro pérdidas y dos robos en 28 minutos. “Fue uno de los mejores bases del torneo”, sentenció su DT. Víctor Baldo, un nicoleño de la misma edad pero que llegó a España para esta campaña, probó que es un guerrero. Jugó lesionado y aportó valiosos siete tantos (3-5 dobles y 1-2 libres), seis recobres y tres recuperos en 20. “Ellos fueron los motores de un equipo que hizo la diferencia con su mentalidad y hambre de gloria”, agregó Julio.

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