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20/07/2024 12:21 | Liga Nacional

Del barco a la deriva a brillar en los playoffs

La temporada de Boca pasó por diferentes estadíos. Desde pelear del cuarto puesto hacia abajo hasta brillar por completo en los playoffs de local y visitante. Encontró química como equipo, sumado a un cambio de entrenador que terminó dando buenos resultados.
Autor:José Fiebig (@Josefiebig en twitter)
Del barco a la deriva a brillar en los playoffs

Todos ven el final, pero pocos el camino. Más allá del título y la solidez que presentó Boca en su épica remontada en la definición ante Instituto, la pasó realmente mal a lo largo de la temporada, sobre todo en la fase regular. Un elenco que estaba muy lejos de sus aspiraciones y terminó siendo el campeón tras elevar su nivel individual y colectivo al máximo con otro entrenador. Lo detallamos.

Nada es fácil es la construcción de un grupo. Tras la salida de Balbi, Boca fue a buscar otro base súper top para liderar al equipo y concretó la vuelta de José Vildoza. Un jugador mucho más determinante desde lo individual que lo colectivo, muy anotador pero que debía amoldarse al andar como equipo. Concretó la otro regreso: Sebastián Vega para juntarlo con Marcos Mata en un tándem clave. Un armado que pedía a gritos pelear el campeonato pero que costó obtenerlo.

Del barco a la deriva a brillar en los playoffs

La Liga fue realmente compleja para Boca. El torneo fue muy parejo, Quimsa disparado arriba, Olímpico e Instituto dirimiendo el podio y el resto con enorme paridad para luchar los siguientes 5/6 puestos. Boca tuvo una muy mala racha (ganó 2 de 7) entre el cierre de marzo y el comienzo de abril lo cual derivó en la salida de Carlos Duro. Boca con solo una marca de 17-12 y llegando a estar ¡12° en la tabla! Gonzalo Pérez, su asistente tomó semejante barco que venía a la deriva en juego, construcción colectiva, defensa y pésimo cierres de partido.

Las mejoras comenzaron a verse. Boca ganó 7 de los últimos 9 encuentros, derrotó a elencos que estaban de mitad de tabla hacia abajo, cayó ante Regatas de local pero se llevó un partido esencial ante San Martín en Corrientes. Mejoró en defensa, colectivamente tuvo otra química entre Vildoza y el resto además de lo que empezó a brindar en juego. Goleó con comodidad a Comunicaciones y terminó tercero con un registro de 24 - 14 llegando directo a cuartos.

Del barco a la deriva a brillar en los playoffs

En playoffs sus rivales de enorme nivel. El sorprendente San Lorenzo estuvo enfrente y hubo partidos de todos los colores. El xeneize levantó un Juego 1 monumental para ganar 79 - 77, luego goleó con mucha autoridad 91 - 47, perdió el tercero en su peor actuación ofensiva y sacó pecho en el cuarto celebrando 77 - 68. Pérez comenzó a acomodar las piezas, Mata y Vega como ejes totales, Langston como inicial y poco a poco Vildoza y Schattmann como mayores pilares.

La vara fue cada vez más alta y Boca supo responder. No tuvo cierre ante Quimsa en el Juego 1, mejoró en ambos costados y tuvo otra solidez para robar la localía en el Juego 2. Estuvo match point en contra tras caer 78 - 73 pero su enfoque nunca lo perdió. Jugó un partidazo en el siguiente encuentro, Langston comenzó a ser más determinante, Vildoza a entender cuando lanzar y ejecutar para el equipo ganando 84 - 70. El xeneize ya se plantó mejor defensivamente, contuvo como nunca a Quimsa en Santiago, su plan como Gallizzi y Brussino funcionó, desactivó a un rival brillante desde lo colectivo y dio el primer golpe.

La final fue histórica por las vueltas que tuvo. La lesión inesperada de Schattmann que lo dejó fuera del Juego 1 y apenas jugando el siguiente partido. Boca jugó tres suplementarios pero ninguno con éxito, perdiendo oportunidades, 13 pts de oro en el Juego 2 y volviendo 0-2 a casa. Aún así continuó enfocado, el regreso del maragato fue crucial, cambió el semblante y Mata junto a Vega fueron voraces en ambos costados. Boca igualó dejando a Instituto en 67.0 ppp y dando muestras de su entereza física y defensiva.

El Juego 5 fue un deja vú de lo sucedido en la semi pasada. Boca corriendo de atrás, mejorando en defensa, imponiendo su juego, la calidad individual, recuperando seguido, el oficio hizo su trabajo y con un final increíble con su defensa como bandera, y sus pilares dando la cara el 80 - 77 final. No podía fallar de local. Volvió a quebrar a Instituto en el tercer cuarto, mostró más energía, determinación, agresividad de juego y una mentalidad de hierro para los momentos clutch. Vildoza como estandartes, la segunda unidad rindió, un entrenador estratega y bien plantado más un colectivo sólido, concentrado, renovado y finalmente con el trofeo en la mano.

José Fiebig

@Josefiebig